La familia de Jesús. (Solemnidad de la Sagrada Familia de Jesús, María y José)

LA FAMILIA DE JESÚS
La Sagrada Familia de Jesús, María y José.

“Toma al niño y a su madre y huye a Egipto”
Mateo 2,13-15.19-23

La liturgia católica relaciona sabiamente el nacimiento de Jesús con su familia. Por eso celebra esta fiesta en el entrañable tiempo de Navidad. No nos extrañe que este acontecimiento toque las fibras más profundas de las familias.

¿Por qué el Padre eterno quiso que su Hijo viniera al mundo en una familia? Hacía muchos siglos –según nuestro marco del tiempo– que había creado al ser humano. Había tenido tiempo para observar cómo evolucionaba la familia en su manera de comportarse ante las situaciones complejas de la vida. Seguramente había escuchado gratitudes y quejas.

Dios pudo haber hecho otro diseño para que su Hijo viniera al mundo. Eligió, sin embargo, seguir el camino que seguimos los seres humanos: nacer y crecer en una familia; quiso compartir a fondo nuestra condición humana. Vivió nuestras incomodidades y desconciertos cuando aparecen situaciones adversas; lo escuchamos hoy en el Evangelio. Dios ha considerado que la familia es la mejor escuela de vida para todo ser humano. La encarnación del Hijo de Dios no es ajena a la familia.

Después de 2019 años, Dios sigue dando su aval a la familia. La ha creado como el mejor espacio para que el ser humano sea gestado, nazca, crezca, madure y sea persona de bien. Es el mejor ambiente/escuela para que el ser humano crezca siendo amado, comprendido, perdonado, protegido… Es la mejor universidad para que el desarrollo humano sea viable, para que el ser humano ‘mame’ y aprenda los valores que dan sentido y sostienen la convivencia humana. La familia sigue siendo la principal agencia para soñar y construir un mundo fraterno, en paz.

Las nuevas culturas están buscando suplir a la familia ‘tradicional’ como base de la convivencia social. Todos sabemos de las tremendas dificultades que deben afrontar las familias ante los embates del consumismo, las ideologías de género y las filosofías/visiones de lo práctico/útil. Las consecuencias del descuido de la familia están a la vista: inseguridad en todos los campos, no respeto a la vida, el hijo convertido en estorbo, el hermano en enemigo, el prójimo como mercancía, indiferencia social, corrupción y perversión; es decir, la cultura de la muerte como estilo de vida.

Hoy contemplamos a José y María en una de las actitudes más nobles de todo padre/madre de familia: el cuidado hacia su hijo en situación de vulnerabilidad. La familia es el cobijo más seguro ante las adversidades. María y José están dispuestos a todo con tal de que su hijo esté protegido.

La lección aplica en los tiempos que vivimos: la familia está llamada a ser el espacio más seguro para afrontar las adversidades que se presentan en la vida. Desde luego, la escuela que nos lance a edificar el mundo nuevo que anuncian los ángeles y pastores en el nacimiento de Jesús. Esto puede acontecer si volvemos a creer en el matrimonio como cimiento/sostén de una familia con bases sólidas y con horizonte de trascendencia.

Con la bendición de Dios al terminar el año 2019 e iniciar el 2020.

+ Sigifredo Obispo de/en Zacatecas