Fiesta del Santo Niño de Atocha

Como cada 25 de diciembre, en Plateros celebramos el nacimiento de Cristo Jesús, que, como en el portal de Belén, encontramos en el portal de Plateros al Niño Dios, al Santo Niño de Atocha.

Con el gozo del Evangelio, fue la manera en que el Sr. Obispo de la Diócesis de Zacatecas, Dn. Sigifredo Noriega Barceló, saludo a los fieles que se congregaron en la Solemne Celebración Eucarística.

Con el gozo del Evangelio, la buena noticia que acabamos de escuchar, saludo a cada uno de ustedes, veo, y antes se decía que cada cabeza es un mundo, hoy quiero decirles, cada rostro, el rostro de ustedes, es una historia. Es alguien que camina, que busca, que quiere llegar bien librado hasta el final de la vida. Saludo pues a cada uno de ustedes y a las personas que vienen con ustedes, que caminan con ustedes en la vida, la gente que más los quiere, y la gente que más queremos, esa gente que Dios nos ha dado en casa en nuestra familia, ahí donde estamos, donde vivimos, donde luchamos cada día por salir adelante. Los saludo y los abrazo con el gozo del Evangelio.

Como aquellos primeros pastores que fueron a ver al Niño de Belén, hoy, nosotros somos esos mismos pastores que acudimos a su encuentro, dijo el Sr. Obispo en su homilía:

Permítanme decirles que hoy nosotros somos esos pastores que hemos venido a ver a Jesús, en este portal de Plateros. Somos esas personas que hemos salido de nuestras casas y que traemos lo nuestro, traemos nuestra gratitud, pero que también junto con la gratitud traemos nuestras necesidades, nuestras preocupaciones, nuestros enfermos, queremos estar sanos, queremos llevar una vida digna, de lo que traemos, ¿apoco creen que aquellos primeros pastores no llevaban lo suyo?, claro que sí, todo lo que para estas personas significa el vivir en la orilla, no solamente en la orilla de la ciudad, sino muchas veces en la orilla del abismo, ahí en la frontera donde empieza el bien o donde empieza el mal, en la frontera de la salud y de la enfermedad, en la frontera de tener trabajo o no tener trabajo, aquellos pastores están en camino, buscan, encuentran, y encuentran a Jesús. Hoy también nosotros somos esos pastores modelo 2013.

Refiriéndose a lo que encontramos en este portal de Plateros, como aquel de Belén, mencionó lo siguiente:

Como en el portal de Belén, en este portal de Plateros encontramos al Niño Jesús, este Niño que lo vestimos y lo nombramos de acuerdo a nuestras historias, de acuerdo también a nuestras tradiciones, de acuerdo al legado que nos han dejado nuestros padres, ¿qué encontramos? Encontramos al hijo de Dios, que viene a sanarnos, que viene a salvarnos. Él es el camino de la vida, quizá no encontremos en este momento la solución a todas nuestras broncas, a nuestros problemas, a nuestras preocupaciones, pero sí encontramos en él la esperanza, encontramos el consuelo, encontramos amor, tanto amo Dios al mundo que nos dio a su hijo único, para que todo el que crea en él, se salve.

Eso es lo que encontramos en la sencillez de este lugar, de este portal, como lo encontraron aquellos primeros pastores y como lo han encontrado todos los pastores de la historia de la Iglesia que han venido a buscarlo hasta encontrarlo, y se han dejado encontrar.

Porque eso es lo asombroso, hemos venido como pastores y es Dios quien sale al encuentro de cada uno de nosotros y él es quien nos abraza en su hijo, quien nos saluda en su hijo, quien nos muestra todo su amor compasivo, lleno de ternura, lleno de sencillez, la sencillez, la inocencia de un Niño lleno, lleno, tan lleno que rebota su amor a cada uno de nosotros. Tan lleno de amor que nos hace hijos, todos hijos de Dios en el hijo, así lo hemos escuchado, así lo queremos vivir.

En este año jubilar, celebrando el 150 aniversario de la fundación de nuestra Diócesis de Zacatecas, el Obispo exhortó a los fieles a seguir el llamado de Jesús a través de su palabra.

Hemos venido y hemos encontrado, como los pastores, a Jesús, con María su madre, con José, su padre adoptivo en la tierra. Y así volvemos a casa, aquellos pastores volvieron admirados, complacidos, volvieron comprometidos con aquello que habían encontrado. Y ojalá así regresemos cada uno de nosotros a casa, como han regresado tantos y tantos pastores en los 150 años de historia que tiene nuestra diócesis de Zacatecas, y así, iniciamos hoy una forma tan especial la proclamación del Jubileo que queremos expresarlo a través de esta luz encendida, este cirio, que queremos expresarlo con la palabra que debemos escuchar, o mejor dicho, estamos llamados a escuchar día a día.

Ánimo pues, que esta navidad, que este encuentro, sea no solamente un motivo del 25 de diciembre, sino que sea fuente de vida, fuente de una vida nueva en Cristo Jesús. Si estamos con él y permanecemos en su amor, nuestra vida será mejor. Que todos regresemos a casa admirados, sanados por él, salvados por Él, alegres, con una fe mejor alimentada, con una esperanza más fuerte a prueba hasta de las gotas de la lluvia, con un corazón bien prendido, encendido del amor que Dios nos tiene y entonces seremos mejores, entonces nuestra familia será mejor, entonces nuestras condiciones de vida serán mejores.

Al final de su homilía, recordó a todas aquellas personas que caminan junto a cada uno de nosotros, especialmente por lo más necesitados.

En este momento recordamos a toda la gente que camina con nosotros, ¿o viene alguien solo?, no, traemos en nuestro corazón, en nuestras espaldas a tanta gente que nos ha dicho, -tú que vas a Plateros, reza por mi-. Ellos también están alrededor de este altar.

Aunado a la presencia del Sr. Obispo de nuestra Diócesis, en Plateros manifestamos nuestro más grande agradecimiento a todos los peregrinos que, con su fe, alimenta la nuestra.

*Agradecemos al reportero Reynaldo Beache por compartirnos parte de las imágenes publicadas.