Misiones, Cristianos, Política. (XXIX Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A)

MISIONES, CRISTIANOS, POLÍTICA
XXIX Domingo del Tiempo Ordinario o Domingo Mundial de las Misiones

Hoy coinciden el Domund y un texto del Evangelio que provoca variadas interpretaciones. La relación Iglesia-Estado, fe y política no tiene fronteras tan precisas como quisiéramos. Además la historia de esa relación es prolífica en búsqueda de equilibrios; también en conflictos de diversa índole. Desde La Ciudad de Dios (san Agustín, siglo V) hasta el elogio Por la Buena Política del Papa Francisco (Cecena, 1 octubre, 2017) ha habido importantes reflexiones sobre la misión y la participación de los cristianos en la construcción del bien común.

Pronto tendremos elecciones federales y locales en nuestro México. Éstas no lo son todo en la vida democrática del país; sin embargo tienen una importancia puntual en el presente y futuro del pueblo y sus instituciones. La inversión en esperanza es altísima. El cristiano debe hacer presente el Evangelio en toda circunstancia.

El Evangelio proclamado este día en todo el mundo cristiano es una invitación a pensar y actuar como cristianos en el mundo. “Dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César” es distinguir/diferenciar las personas y los campos de la relación política, fundamentar deberes y responsabilidades, comprometerse en la construcción de la ciudad temporal y de la ciudad eterna. No debe haber contradicción en el amor a Dios y amor a la patria, entre caridad política y caridad cristiana. En todo momento hay que buscar que las relaciones se den de manera armónica, coherente, filial y fraterna. En pocas palabras se trata de DARNOS y darnos.

Hace unos días el Papa Francisco ha hecho un elogio a la buena política, la que privilegia el bien común a los bienes particulares. Después de hacer saborear el significado de la plaza pública ha dicho que es necesario “una (buena) política que pueda armonizar las aspiraciones legítimas de individuos y grupos manteniendo el timón firme en el interés de toda la ciudadanía… El rostro auténtico de la política y su razón de ser es un servicio invalorable al bien de toda la comunidad”.

En el discurso citado el Papa afirma que “la política bien llevada es como una forma noble de caridad”. La mala política sería “la que es sierva de las ambiciones individuales o de la prepotencia de grupos o centros de interés”. Bien sabemos que en los últimos años la buena política parece retroceder frente a la agresión y la omnipresencia de otras formas de poder, como la financiera y la mediática.

La Iglesia nos invita a ser cristianos en misión permanente, es decir, a irradiar la bondad de Cristo en todos los ámbitos de la vida. “Invito –ha dicho el Papa– a todos los jóvenes y a los menos jóvenes a que se preparen de manera adecuada y a esforzarse personalmente en este campo, asumiendo desde el principio la perspectiva del bien común y rechazando cualquier forma de corrupción, por muy mínima que sea. La corrupción es la polilla de la vocación política…”

Si el cristiano toma en serio su misión en el mundo portará los valores del Evangelio al extenso campo de la política.

Con mi afecto y bendición.

+ Sigifredo
Obispo de/en Zacatecas