Familias en fin de año. (Domingo de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, ciclo C)

FAMILIAS EN FIN DE AÑO
La Sagrada Familia de Jesús, María y José. Ciclo C.

“Los padres de Jesús lo encontraron en medio de los doctores”
Lucas 2, 41-52

Terminamos 2018 rodeados y abrazados por las personas que más amamos. No es casualidad que nuestra liturgia celebre el nacimiento de Jesús como un acontecimiento de familia y en familia. El Dios que viene a salvarnos (Adviento) se hace Dios con nosotros (Navidad) en una familia peculiar, la de María y José y en un pueblo concreto.

Cerramos el año 2018, un ciclo más en la vida de personas y sociedad. La familia ha ocupado sus espacios durante las cincuenta y dos semanas transcurridas. La Iglesia ha dedicado semanas intensas de reflexión, oración, diálogo, debate, escucha, ante las nuevas situaciones que viven las familias en el mundo entero, sobre todo la de los migrantes, refugiados y desplazados. También ante las nuevas visiones de familia en tiempos de nuevas tecnologías, lenguaje digital, culturas emergentes… y cambio de régimen en nuestro México. 

Valores éticos, morales y religiosos que fundamentan la familia en el matrimonio hombre y mujer han sido cuestionados y, en ocasiones, negados. Bajo el argumento de la no discriminación y la tolerancia (valores que privilegia la posmodernidad) se están tejiendo nuevas propuestas legales que buscan redefinir el matrimonio y la familia. Confusiones y ambigüedades en la opinión pública (¿quién se hace responsable?) y la pretensión de la Suprema Corte de Justicia de erigirse como la autoridad suprema que define la verdad y la bondad del matrimonio y la familia, son indicadores visibles de la nueva situación de la familia al terminar el año. Hay que añadir las crisis recurrentes al interno de las familias y los efectos de una débil economía de mercado.

El último domingo del año, en el ambiente familiar de Navidad, escuchamos en el Evangelio algo que pudiera parecer crisis insuperable en la familia de Nazaret. Hay preguntas, reproches, silencios, dudas y… búsqueda de soluciones. Parece que la luz ámbar se ha encendido en el hogar de José y María porque su hijo adolescente ha desaparecido de casa. Todos lo buscan hasta encontrarlo. El adolescente habla y expone sus razones: ocuparse en las cosas de su Padre, es decir, volver al origen/fuente de su misión en la vida. María y José escuchan, disciernen, deciden, aceptan y acompañan. Empiezan a comprender que volver al origen es volver a los principios que orientarán su misión y el futuro de su familia. Por lo pronto, la crisis al interno de la familia ha terminado pero ha dado paso a nuevos retos en la familia de Nazaret. Jesús, María y José tendrán que buscar cada día, todos los días, también al terminar/iniciar un nuevo ciclo vital.

En unos días iniciamos el año 2019 como familia, en las actuales circunstancias de nuestro país. El mejor fruto de Navidad debe ser contemplar el inicio de la salvación para renovar, reavivar y activar las infinitas posibilidades del amor misericordioso de Dios en nuestros hogares. También en nuestra familia somos invitados a mirar nuestros orígenes para acompañar a otras familias y así ‘hacernos prójimos’.

Con afecto familiar los bendigo.
¡Feliz Año Nuevo!

+ Sigifredo
Obispo de/en Zacatecas