La fe cristiana presentada al hombre moderno: ¿El Papa es infalible respecto a todo?

En nombre de la Iglesia católica, la autoridad del sucesor de Pedro se explica de manera diversa, mediante numerosos documentos: una encíclica tiene por cierto, un alcance más importante que un mensaje radiofónico o que un comunicado de prensa, pero todos esos textos no están marcados por el sello de la infalibilidad, ya que ésta debe ser expresamente mencionada. Para que una declaración tenga ese carácter, el Papa debe pronunciarla ex cathedra –desde su sede pontifical como garante de la comunión eclesiástica– y habiendo consultado a toda la Iglesia universal, es decir, en conjunción con tos obispos, y su documento debe referirse a un punto vinculado a la fe o a la moral en vistas de explicitar la Revelación, y no sobre una cuestión política o pastoral.

Cuando el Papa se pronuncia en el marco de la infalibilidad establecido por el Concilio Vaticano 1 (1870), según ciertas condiciones: “todo fiel debe adherirse en la obediencia de la fe”, según el Catecismo de la Iglesia católica (Compendio, n. 185). El marco de la infalibilidad obedece en efecto, a una forma estricta: se confiere a un documento únicamente si “el romano pontífice, cuando habla ex cathedra, define, en virtud de su suprema autoridad apostólica, que una doctrina sobre la fe o las costumbres, debe tenerse en toda la Iglesia” (Constitución Pastor aeternus, Concilio Vaticano 1). La infalibilidad, muy raramente es invocada: después de su definición en el siglo XIX, el Papa la usó una sola vez. Se trató del Papa Pío XII, quien proclamó el dogma de la Asunción de la Virgen (1950).

Sin embargo, la infalibilidad –o la certeza de la verdad– hace tiempo está vinculada a la Iglesia, por algunos elementos teológicos: los dogmas, a los cuales los católicos están invitados a creer, si quieren adherirse a la plenitud de la fe. Desde los primeros tiempos de las comunidades cristianas, los creyentes estaban convencidos de que, guiados por el Espíritu, ellos podían definir esas verdades esenciales de la fe, después que Jesucristo vino “para dar testimonio de la verdad”.

En forma de asambleas, de concilios, ellos se pronunciaron, por ejemplo, para afirmar que Jesús es “verdadero Dios y verdadero hombre”, o afirmar la concepción virginal de Jesús. Estas posiciones no se cierran a la reflexión, pero constituyen el marco en el cual puede expresarse la fe. Las definiciones dogmáticas son “irreformables”, es decir, que no pueden ser impugnadas, sino que siempre son, después de dos mil años, perfeccionadas y precisadas para acercarse con mayor finura, al misterio de la fe.

  Papas

Recuperado de: 50 claves para comprender el Catecismo de la Iglesia católica. Obra Nacional de la Buena Prensa, A.C. Abril, 2013.