Mensaje de Navidad del Sr. Obispo de Zacatecas, Mons. Sigifredo Noriega Barceló

25 de diciembre de 2012.

Familia

P r e s e n t e

Me atrevo a sacar del cajón de los olvidos esta forma de comunicación para saludarles personalmente, abrir mis brazos y darles un abrazo fuerte en ocasión de la Navidad 2012 que Dios nos concede compartir por primera vez.

La vida personal y familiar está hecha de momentos que llamamos ordinarios, las horas y minutos de cada día y de todos los días.  Sin embargo,  hay momentos muy intensos, que nos hacen ir al fondo de la vida, con todo y sus historias;  unas, alegres y esperanzadoras; otras, no tanto. Uno de los grandes momentos que han marcado la historia de nuestras familias y la historia de la humanidad es el Nacimiento de Jesús en Belén.

Aunque el acontecimiento que celebramos en Navidad es el mismo en y para todos los tiempos, las circunstancias cambian de año a año y de familia a familia… ¡Sólo Dios y tú saben la historia de la Navidad, año 2012!

Les agradezco me permitan entrar en la intimidad de su hogar y ser parte de su familia en la fe. Junto a mi  abrazo fraterno, aprovecho la confianza que me ofrecen para recordarles que el Niño nacido en Belén es Jesucristo, el Hijo de Dios. Ha venido para que tengamos vida en abundancia. Su habitar entre nosotros nos abre  posibilidades inmensas para vivir con la dignidad de hijos y hermanos y hacer de nuestros pueblos, comunidades de hijos y hermanos. ¿No es esta deseada realidad el secreto para vivir en armonía y en paz? ¿No está aquí la fuente de nuestra felicidad personal y familiar?

Que el amor que Dios nos ha manifestado en el Niño de Belén, reine en el corazón de su familia.

Con el afecto que suscita el Nacimiento de Jesús, los abrazo y los bendigo.

 

+ Sigifredo Noriega Barceló

Obispo de Zacatecas